viernes, 27 de junio de 2014

Jackson Pollock - Action Painting.



¨Mi pintura no procede del caballete. Por lo general, apenas tenso la tela antes de empezar, y, en su lugar, prefiero colocarla directamente en la pared o encima del suelo. Necesito la resistencia de una superficie dura. En el suelo es donde me siento más cómodo, más cercano a la pintura, y con mayor capacidad para participar en ella, ya que puedo caminar alrededor de la tela, trabajar desde cualquiera de sus cuatro lados e introducirme literalmente dentro del cuadro. Se trata de un método similar al de los pintores de arena de los pueblos indios del oeste. Por eso, intento mantenerme al margen de los instrumentos tradicionales, como el caballete, la paleta y los pinceles. Prefiero los palos, las espátulas y la pintura fluida que gotea y se escurre, e incluso un empaste espeso a base de arena, vidrio molido u otros materiales inusuales adicionados. Cuando estoy en la pintura no me doy cuenta de lo que estoy haciendo. Sólo después de una especie de período «de acostumbramiento» ver, en lo que he estado. No tengo miedo de hacer cambios, destruir la imagen, etc., pues la pintura tiene una vida en sí misma. Trato de que ésta surja. Sólo cuando pierdo el contacto con la pintura, el resultado es una confusión. Si no, es pura armonía, un fácil dar y tomar y la pintura sale muy bien¨.
(testimonio de Pollock en Carrassat, P.F.R. y Marcadé, I., Movimientos de la pintura, pág. 151)



“Number 1″ realizado en el año 1948
Lo interesante de la pintura de Pollock es que está en el límite con el inconsciente, la expresión irracional, la pasión. Formó parte de un arte denominado Expresionismo Abstracto que constituyó una fuerza innovadora que contrastó contra el orden previo.
Particularmente Pollock se destacó por crear lo que se denominó Action Painting. En una especie de estado inconsciente, de automatismo, de libertad donde la pintura es la acción. 
Justamente esta acción de pintar está por encima del resultado final, la obra. 
Para algunos son algunos manchones que podría hacer cualquiera, para otros mucha mano del artista, su pensar, sus vivencias, su necesidad de volcar todo allí desde lo más profundo de su ser en el marco de un estilo de pintura que rompió con los esquemas convencionales a los cuales estaban acostumbrados en aquella época.
Me quedo con este pensar, con imaginar el momento de la expresión en el cual dejó su huella.

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