viernes, 20 de junio de 2014

Necesidad.

Necesidad de que mis manos lleguen a vos de nuevo.
Tan lejos estás, tan callado.
En un mueble te convertiste.
Debo rescatarte de ese espacio.
Para traerte de nuevo a tu andar incansable.
Tus sonidos resplandecientes.
Mi gran confidente.
Mi compañero desde mis 9.
Te extraño.
Debo buscarte un espacio
porque sin música no hay aire.


2 comentarios:

  1. Sí, me acuerdo cuando me contaste que tocabas, desde chiquita. Muy conmovedor tu texto, me gustó. Besos!

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    1. ¡Gracias Agustín! :) ¿Vos seguís con las clases? Besos!

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Muchas gracias por escribir. Una vez que llegue el comentario lo publicaré.
Saludos y te espero de regreso,
Gabriela.-